Zendoric
← Volver al día · 28 de julio de 2026

Nvidia invierte en Ilya Sutskever y repite su jugada: ser a la vez accionista y proveedor de chips de la IA

🕒 Publicado en Zendoric: 28 de julio de 2026 · 00:38

Nvidia entra en el capital de Safe Superintelligence, el laboratorio de Ilya Sutskever sin producto comercial aún, y le da acceso a su próxima generación de chips Vera Rubin, multiplicando por diez su cómputo. Es la enésima jugada de un mismo libreto: invertir en los laboratorios que después le compran los chips.

Por Zendoric · 28 de julio de 2026.

Nvidia ha firmado una alianza a largo plazo con Safe Superintelligence (SSI), el laboratorio que Ilya Sutskever fundó tras dejar OpenAI en 2024, y ha realizado en paralelo una inversión —de importe no revelado— en la compañía. Según recoge TradingView, el acuerdo da a SSI acceso a la plataforma de GPU Vera Rubin, la próxima generación de chips de Nvidia, lo que multiplicará por un orden de magnitud (aproximadamente diez veces) el cómputo disponible del laboratorio. A cambio, SSI aportará investigación a los sistemas de IA presentes y futuros de Nvidia.

El dato que conviene retener es el perfil de la contraparte. SSI no vende nada: no tiene producto comercial, y su misión declarada desde su fundación es desarrollar superinteligencia con la seguridad como eje central, no lanzar un chatbot o una API de pago. Aun así, la compañía cerró en abril de 2025 una ronda de 2.000 millones de dólares a una valoración de 32.000 millones, una cifra que solo se sostiene si el mercado cree que la investigación de Sutskever —uno de los científicos que diseñó buena parte de la teoría detrás de los grandes modelos actuales— vale ese dinero antes de facturar un euro.

Lo relevante para el sector no es tanto esta operación aislada como el patrón que confirma. Nvidia lleva más de un año invirtiendo en los laboratorios que más chips le compran —OpenAI y xAI son los ejemplos más visibles— y ahora suma a Sutskever a esa cartera. Es una estrategia de cobertura: si SSI, OpenAI, xAI o cualquier otro acaba liderando la carrera hacia la superinteligencia, Nvidia ya tiene una posición en el capital, además de ser quien le vende el hardware. El riesgo, señalado ya por analistas del sector, es que parte de esos ingresos se parezcan a financiación circular: la empresa que invierte es también la que cobra la factura, lo que infla los números de ambas partes sin que quede claro cuánta demanda real hay detrás.

El propio artículo apunta un dato de contexto que conviene no perder de vista: AMD cerró recientemente un acuerdo parecido con Anthropic. Si Nvidia usa su capital para atarse a los laboratorios que pueden ganar la carrera, AMD intenta romper con la misma herramienta el cuasi-monopolio de Nvidia en chips de IA. El resultado, en ambos casos, es que el proveedor de infraestructura deja de ser un mero vendedor y pasa a ser accionista de sus propios clientes.

Nuestra lectura: a corto plazo esto concentra todavía más el poder de decisión sobre hacia dónde va la IA en un puñado de empresas —dos fabricantes de chips y un grupo reducido de laboratorios— y merece el mismo escrutinio que cualquier otra operación que mezcla proveedor e inversor. Pero el fondo del asunto no es solo financiero. Multiplicar por diez el cómputo de un laboratorio centrado explícitamente en seguridad, y no en monetización rápida, es coherente con la tesis de que la potencia de cálculo seguirá siendo, durante años, el recurso escaso que determina quién llega antes a modelos más capaces y, con ellos, a aplicaciones como el descubrimiento de fármacos o la investigación biomédica. Si ese cómputo se despliega con la disciplina de seguridad que SSI dice perseguir, la apuesta de Nvidia por Sutskever encaja mejor en el camino hacia la abundancia que en el de la burbuja especulativa. La diferencia entre ambos escenarios se sabrá por los resultados de investigación que publique SSI, no por el tamaño del cheque.

🔗 Relacionadas en Zendoric

Fuentes y referencias